La baja laboral por incapacidad temporal suele ser uno de los objetos de investigación principales de las agencias de detectives privados en Sevilla. Esta modalidad de absentismo laboral (cuando se acredita la mala fe del trabajador que se acoge a esta medida de protección) no presenta una concentración específica ni en ubicación geográfica (generalmente se piensa que se puede dar más en el sur que en el norte) ni en periodos concretos (crisis, estación, etc), sino que se observa uniformemente repartido por todo el territorio nacional y en cualquier época del año o coyuntura económica.

Los antiguos egipcios ya experimentaban este fenómeno. Las causas, motivos o justificaciones más habituales de acogerse a una baja laboral por parte de los antiguos egipcios eran: embalsamar a un familiar, haber sido picado por un arácnido (escorpiones, etc), tener que ausentarse para la fabricación de la cerveza que se consumiría en una próxima celebración, no encontrarse en condiciones de trabajar debido a un consumo excesivo de alcohol (embriaguez) o encontrarse mal tras una paliza doméstica (menudo genio gastarían las féminas del lugar).

La historia no recoge si los antiguos egipcios recurrían a algún tipo de medida de control, o de si empleaban profesionales como los actuales detectives privados, pero en la actualidad pocas son las empresas que tras tener fundadas sospechas no recurran a los detectives privados. Un trabajador en situación de baja laboral por incapacidad temporal constituye un serio problema, pudiendo afectar al normal desarrollo de la actividad económica de la empresa. La carga laboral del trabajador ausente ha de repartirse entre el resto de la plantilla lo que podría redundar en la sobrecarga del equipo, un pesado lastre que conllevaría una merma de la calidad del servicio prestado o del volumen de trabajo que habría que sacar adelante. Estas razones llevan a las empresas a contratar a las agencias de detectives privados en cuanto llega a sus oídos que su trabajador pudiera no estar siendo honesto con la empresa. En estos casos, un simple control del trabajador de baja permite a la empresa salir de dudas y, en el caso de que estuviéramos ante una baja “fingida” tomar cartas en el asunto y proceder al despido disciplinario del trabajador desleal.

En nuestra experiencia, las empresas que deciden contratar nuestros servicios para controlar cualquier caso sospechoso de ser una baja fingida obtienen múltiples beneficios. Desprenderse del desleal empleado que ha perturbado al normal desarrollo de su actividad económica le permite ahorrarse a su empresa la indemnización que hubiera tenido que pagarle si en lugar de un despido disciplinario se hubiera tratado de un despido ordinario. Por otro lado, la empresa consigue lanzar un importante mensaje al resto de la plantilla: ante cualquier sospecha de fraude emplearemos todos los medios legales para restablecer el normal desarrollo de la actividad económica de la empresa, mensaje que capta con rapidez el resto de trabajadores, quienes tendrán la certeza de que la empresa toma medidas para poner en su sitio a aquellos compañeros que defraudan no sólo a la empresa sino a sus compañeros, teniendo un innegable efecto preventivo y disuasorio.

Si sospecha de que pudiera tener un trabajador en esta situación, no lo dude: consulte con una agencia de detectives privados.

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