Hoy vamos a hablar de uno de los servicios que los detectives privados realizamos a diario: el Background Check, o verificación curricular. Este servicio consiste en verificar los títulos, cursos y experiencia que el candidato en el que podamos estar interesado dice tener.  A priori, todos podríamos pensar que los CV suelen tener algún pequeño ‘desliz’, exageración, leve amplificación o magnificación de los estudios o aptitudes del candidato. A menudo, por ejemplo, se introduce en el CV un nivel de inglés alto, cuando en realidad la última vez que tuvimos contacto con la lengua de Shakespeare fue cuando tratamos de instalarle a nuestro suegro un decodificador de TDT importado de india. Puede suceder, pero las mentiras que tratamos de descubrir los detectives privados suelen ser mayores. Imaginen el caso de un candidato a un puesto relevante del sector público o privado, quien maquilla en exceso sus logros académicos, inventándose títulos que no llegó a estudiar o a terminar. El daño que le podría ocasionar a una empresa es evidente. Imagínese contratar y pagar religiosamente a un grado en ADE, master MBA, que en realidad no terminó la FP en contabilidad. Por muy bien que se le dé la contabilidad a nuestro empleado, nuestro error al contratarle nos puede salir caro. Muy caro. Pues esto que describimos aquí, cobra una especial frecuencia y protagonismo en el sector público, en la política. No les sorprende, ¿verdad?.

Los ‘deslices’ en el CV se dan con más frecuencia de lo que pudiéramos imaginar, si bien es cierto, que sólo nos enteramos si sucede cerca de nosotros, o si se produce en el ámbito público. En estos casos, la trascendencia mediática hacen que estas informaciones se conozcan. Vamos a repasar algunos mediáticos ejemplos:

¿Recuerdan a Luis Roldán, el que fuera director general de la Guardia Civil y que fuera capturado en Bangkok tras diez meses de fuga? Este señor decía ser Ingeniero, Economista y Máster en Economía. No poseía ninguna de esas titulaciones (noticia1, noticia2).

Hace años, también trascendió a los medios que un alto cargo político de la sanidad, quien la web de Moncloa presentara como ‘Médico y experto en gestión sanitaria’ y así constaba públicamente a todos los efectos, al parecer, no tenía dicha titulación. Cuando se destapó lo que calificaron como un ‘error sin importancia’, se hicieron modificaciones y donde antes aparecía ‘médico’ se cambió por ‘tiene formación universitaria en medicina’, lo que puede significar que en alguna ocasión se pasó por la universidad, y que incluso llegó a aprobar alguna asignatura. 

Otra político (ahora retirada) y conocida colaboradora de TV, tuvo que modificar su CV, debido que la prensa reveló que donde durante años decía que era ‘doctora en Filología Hispánica y también en filología Catalana por la Universidad de Barcelona’, al parecer sólo había una licenciatura en filología.

Otro conocido político, también tuvo problemas con la redacción de su CV. De ser ‘Licenciado en ADE’ en el año 2000, pasó a ‘tener estudios en ADE’ en 2004, para en 2008 no constar que siquiera tuviera estudios superiores.

Como han podido comprobar, es frecuente equivocarse en la redacción del curriculum, aunque la sociedad sólo conoce los casos más sonados, aquéllos que terminan en la prensa, dado que corresponden a cargos públicos. Los casos de maquillaje de CV en grandes empresas no aparecen en los medios de comunicación, puesto que no trascienden y los trapos sucios se lavan en casa. Los detectives privados lo vemos a diario, puesto que ayudamos a estas empresas para que no suceda: previniendo en la fase de contratación e investigando cuando se tuviera sospechas o dudas de un trabajador ya en plantilla.

Si quiere averiguar qué hay detrás de un CV, no lo dude: solicite ayuda a un detective privado.

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